El privilegio de Barak Obama de conocer a Cuba

Publicada Marzo 20, 2016 in La Isla grande, Politica

MARIELA PÉREZ VALENZUELA
Foto: unicef Cuba

La llegada hoy a Cuba en visita oficial del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ocurrirá en condiciones políticas, económicas y sociales muy diferentes a las que conoció su antecesor Calvin Coolidge, el último mandatario norteamericano en viajar a la Isla en enero de 1928, donde asistió a la VI Conferencia Panamericana.

unicef cuba

El Mandatario tendrá el privilegio de conocer a un pueblo revolucionario, digno, orgulloso de su historia y de la Revolución, que se hizo por y para los humildes, mientras que, en significativo contraste, Coolidge encontró grandes desigualdades sociales bajo el régimen dictatorial de Gerardo Machado, el político que prometió un régimen de “mano dura” frente a la creciente oposición popular y que había viajado a Washington en busca de apoyo para garantizar la seguridad del capital estadounidense en la isla.

Quince meses han transcurrido desde los históricos anuncios del presidente Raúl Castro y Obama de restablecer las relaciones diplomáticas, luego de cinco décadas de ruptura decididas por el gigante norteño debido a las diferencias ideológicas de sus dos sistemas.

El acontecimiento ocurrió el 17 de diciembre de 2014, el mismo día que Cuba vibró de alegría por una causa justa y noble: el regreso ese propio día a la patria de los luchadores antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, quienes cumplieron largas e injustas sanciones en cárceles norteamericanas, junto a sus compañeros de luchas y victorias René González y Fernando González, ya para esa fecha liberados tras cumplir de manera íntegra sus condenas.

Era una alegría popular que se transmitía al resto del mundo las que vivieron cubanos y cubanas ese día, y los siguientes. ¡Cuántos años de lucha y de sufrimiento de cinco familias, de un pueblo, de miles de personas solidarias que en el mundo sienten a Gerardo, Ramón, Antonio, René y Fernando como
hermanos, hijos, nietos!

La reconocida admiración tiene sus basamento en que Cuba conoció en carne propia el terrorismo, sufrió y lloró a más de dos mil muertos víctimas del terrorismo organizado y financiado por Estados Unidos y ejecutado por sus mercenarios y otros miles de heridos. Por eso las lágrimas, los abrazos, la felicidad de ese día.

Después de ese histórico 17 de diciembre y del reconocimiento por Washington del fracaso de la política hostil hacia la Revolución cubana, el presidente Obama ha dado pasos para la normalización de las relaciones bilaterales, aunque consideradas insuficientes por las autoridades de La Habana, pues muchas de las restricciones mantenidas pueden ser eliminadas mediante decisiones ejecutivas.

Esta tarde está prevista la llegada del Dignatario a Cuba, una nación pequeña en extensión territorial, pero con una riqueza humana extraordinaria. Aquí no encontrará lujos, ni rascacielos, ni una ciudad totalmente iluminada en las noches, ni vehículos del año. Pero, para orgullo del pequeño y bloqueado país, tampoco conocerá niños y niñas en las calles pidiendo limosnas o trabajando para ayudar al sustento familiar; personas desesperadas tras ser desalojadas de sus hogares.

Si verá por doquier la sonrisa de nuestros pequeños, blancos o negros, camino a sus escuelas, porque en Cuba la educación es gratuita y universal, a nuestros jóvenes enfrascados en sus estudios o en el trabajo, a los abuelos y las embarazadas protegidos; a una población sacrificada, en gran parte trabajando duro por el futuro, gente trabajadora y humilde, agigantada por sus principios y valores, donde prima la solidaridad y así lo demuestra a diario.

Mientras sus posibilidades de desarrollo sostenible son afectadas por el bloqueo norteamericano, la solidaridad, bajo la base de no dar lo que sobra, sino compartir lo que se tiene, es característica del modelo socialista cubano.

Muestra de esos sentimientos ha sido, a petición de los países, la puesta en práctica del programa de alfabetización cubano Yo, Si Puedo en más de 30 naciones, donde con la asesoría de pedagogos cubanos más de tres millones de personas han aprendido a leer y a escribir, así como la presencia de personal de salud cubanos en más de 60 naciones, entre ellas las africanas, donde los facultativos se crecieron en el combate al ébola, o trabajan en otros continentes en condiciones en extremo difíciles atendiendo a miles de personas víctimas de desastres naturales o epidemias, o bajo el sistema de colaboración.

En el caso particular de las mujeres cubanas le será difícil verlas vestidas de manera pomposa, enjoyadas, símbolos de sociedades capitalistas solo al alcance de los ricos. Las isleñas reconocieron, hace años, que lo superfluo no las hace más felices de lo que son, con derechos garantizados en los ámbitos laboral y social. La felicidad de ellas está dada por el lugar que ocupan en la vida económica, política y social del país, donde gozan de igualdad de derechos, al igual que sus proles.

Obama llega a Cuba en momentos en que las mujeres constituyen el 53 % de trabajadores en las Unidades de Ciencia e Innovación Tecnológica, el 48 % de los investigadores del país, el 60,4 % de los médicos y el 66,2 % de los empleados en la Contraloría General de la República.

Este sector social representa al 66 % de los ocupados en el Tribunal Supremo, 77,8 % en la Fiscalía General de la República y16,9 % de las socias del sector agrícola cooperativo, donde 36,7 % corresponde a la fuerza técnica y, de ellas, 31 % son ingenieras.

El presidente de Estados Unidos conocerá una Cuba que a pesar de las restricciones que impone el bloqueo económico, comercial y financiero que le impuso su país hace medio siglo, muestra indicadores en salud similares a los de países desarrollados. Así, la tasa de mortalidad infantil por cada 1000 nacidos vivos se comporta por debajo de cinco desde hace varios años, mientras la tasa de mortalidad materna por cada 100 000 fue de 21,4 en el 2014.

Este país fue el primero en el mundo en eliminar la trasmisión de la sífilis y el sida de madre a hijo.

Mientras en la actualidad en el mundo existen 146 millones de niños/as menores de cinco años con problemas graves de desnutrición infantil, ninguno de ellos es cubano. Esta Isla es el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil, pese a estar sometida a una guerra económica unilateral por más de 55 años.

A diferencia de Coolidge en 1928, Obama visitará una nación caribeña con importantes resultados científicos encaminados al mejoramiento de la salud humana. Aquí podrá apreciar que a diferencia de lo que sucede en otros Estados, el desarrollo de la ciencia no es un negocio.

Entre los resultados más relevantes de la biotecnología cubana en el 2015 sobresale la extensión del producto Heberprot-P para pacientes con úlceras de pie diabético, un medicamento único en el mundo que ha permitido reducir el riesgo de amputación en estas personas hasta un 75%.

Son solo algunos detalles, pues precisaría una larga estancia, que el presidente Obama podrá apreciar en esta corta visita a La Habana. Sin duda un privilegio para un visitante que quizás tenga una visión absolutamente diferente de la realidad cubana y la resistencia de su pueblo que en mayoría apoya a su gobierno y a la Revolución.

El pueblo cubano, a pesar de los sacrificios y sufrimientos originados desde la Casa Blanca, y como apuntó hace dos días el canciller cubano, Bruno Rodríguez, lo recibirá con la hospitalidad que nos distingue y con el respeto y consideración que merece en su condición de Jefe de Estado.

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